Líder del sector inmobiliario de lujo desde 1864

Más de 150 años haciendo sueños realidad

Había una vez un joven y apasionado jardinero británico que decidió probar suerte en la Riviera Francesa. Se llamaba John Taylor. Llegó por primera vez a la maravillosa Riviera Francesa con 20 años sin saber que el destino y la casualidad lo ligarían para siempre a la historia de las relaciones franco-británicas y el auge del turismo de lujo en el sur de Francia.

Lord Brougham descubrió el encanto y el atractivo de Cannes ya en 1834. El entusiasmo y la pasión que mostraba por esta región se hicieron patentes rápidamente, y Cannes empezó a atraer a la adinerada aristocracia inglesa.

Pronto, el pequeño pueblo de pescadores aumentó considerablemente su población, y empezaron a construirse espléndidas y lujosas villas por todas partes. La reputación de Cannes empezó a atraer a los clérigos más adinerados, de los cuales Thomas Robinson Woolfield era el más rico. Woolfield participó de manera muy activa en la comunidad y contribuyó al desarrollo de distintos proyectos, como es el caso de la primera Iglesia anglicana.

Lord Brougham y Woolfield desempeñaron un papel esencial a la hora de dar a conocer la región pero, a pesar de sus esfuerzos, solo eran dos aficionados. Hacía falta un profesional de verdad. Cada vez eran más los ingleses de la alta sociedad que buscaban adquirir una propiedad en la distinguida Riviera Francesa, pero la falta de intermediarios entre quienes deseaban vender una parcela que ya no utilizaban y aquellos que buscaban una propiedad excepcional frenó la prosperidad de esta región. La falta de profesionales creó la necesidad. Lo más destacable que hizo Woolfield en la Riviera fue descubrir a la persona adecuada.

La búsqueda de las propiedades más prestigiosas ya había comenzado.

En 1854, John Taylor, con 20 años, fue requerido por Woolfield para trabajar de jardinero en su propiedad de Cannes. Fue entonces cuando empezó a tener relación con la alta sociedad.

Pronto, quedó clara la pericia de John Taylor para todos aquellos que deseaban adquirir una propiedad en la codiciada Riviera Francesa y, gracias a su ingenio y habilidad, se convirtió rápidamente en un referente en el ámbito inmobiliario de lujo.

El talento empresarial único de John Taylor le permitió abrir una agencia inmobiliaria pionera en 1864, a la edad de 30 años.

Gracias a su excelente reputación y su gran éxito, fue nombrado vicecónsul británico en Cannes y miembro de la Real Orden Victoriana hasta llegar a ser, en 1884, Sir John Taylor. Dos años después, su hijo Walter empezó a colaborar con su admirable padre. Con un verdadero espíritu familiar, Jack, el hijo de Walter, pronto se uniría a ellos. John Taylor gestionó una cartera excepcional de miembros de la nobleza y clase política británicas, francesas y americanas, entre los que se incluyen el príncipe de Gales, el rey Eduardo VII, la familia real francesa, Lord Brougham y William Gladstone.

La empresa siguió creciendo y llegó a Niza, Mónaco, Saint-Jean Cap Ferrat y Saint-Tropez, aunque la oficina central estaba situada en la Croisette de Cannes.

Jacqueline, la hija de Jack, y su marido, George Montagu, dirigieron el negocio tras la Segunda Guerra Mundial y lanzaron ambiciosos programas de desarrollo en Cannes. Gracias al talento excepcional de esta familia, John Taylor atrajo a miembros de la alta sociedad y celebridades con grandes fortunas…

…como Elizabeth Taylor, Richard Burton, Gregory Peck, Henry Fonda, Eddie Barclay y Gianni Agnelli.

Una dimensión internacional

En los 90, Michel Pastor adquirió John Taylor. Conservando el impresionante legado de John Taylor y manteniendo viva la llama de la tradición familiar, en 2006, Michel Pastor nombró a su hija, Delphine Pastor, presidenta del grupo. Desde entonces, la empresa ha dado el salto al extranjero y, recientemente, ha abierto agencias nuevas en Courchevel, Megeve, Milán, París, Ginebra, Gstaad, Londres y Doha.

En 2002, cuando el mercado de subastas francés se abría a la competencia, el empresario Nicolas Orlowski compró Artcurial y, gracias a sus iniciativas, la convirtió rápidamente en una de las mayores casas de subastas con más de veinticinco especialidades en el mundo del arte y las antigüedades. Artcurial se convirtió rápidamente en uno de los actores internacionales principales en el mercado del arte y firmó un acuerdo con John Taylor en 2013.

Sucediendo a Delphine Pastor, que dirigió el grupo con éxito durante más de 10 años, el Grupo Artcurial adquirió John Taylor en noviembre de 2017, permitiéndole así ofrecer una amplia gama de servicios a su clientela internacional, ampliando y acelerando las respectivas sinergias de estas dos casas de éxito.